El Gobierno de Brasil ha solicitado este lunes a las autoridades de Estados Unidos que reconsideren la apertura de una investigación sobre sus prácticas comerciales, un anuncio realizado por Washington a mediados de julio tras imponer aranceles del 50 % a productos brasileños. Las autoridades brasileñas consideran que los alegatos en su contra son «improcedentes».
Solicitud del Ministerio de Exteriores
El Ministerio de Exteriores brasileño ha enviado un informe al Departamento del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), argumentando que «las políticas brasileñas investigadas son transparentes, no discriminatorias y cumplen con las mejores prácticas internacionales y las obligaciones del país ante la Organización Mundial del Comercio (OMC)».
El gobierno brasileño ha instado a las autoridades estadounidenses a optar por el diálogo, reafirmando su compromiso de resolver las preocupaciones comerciales a través de medios cooperativos y legales.
Reacción ante la investigación estadounidense
A pesar de esta solicitud, el Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva ha reiterado que no reconoce «la validez o jurisdicción» de una acción emprendida por la administración de Donald Trump al margen de la OMC.
La USTR ha indicado que la investigación busca determinar si las prácticas comerciales de Brasil restringen injustamente las exportaciones estadounidenses en seis ámbitos: comercio digital, aranceles preferenciales injustos, aplicación de leyes anticorrupción, protección de la propiedad intelectual, compraventa de etanol y deforestación ilegal.
Impacto en la competitividad empresarial
En este sentido, la USTR argumenta que «Brasil puede socavar la competitividad de las empresas estadounidenses que operan en estos sectores, por ejemplo, tomando represalias contra ellas por no censurar el discurso político». Esta afirmación se relaciona con una reciente decisión del Tribunal Supremo brasileño, que responsabiliza a las plataformas de redes sociales por las publicaciones ilegales de sus usuarios.
Advertencias del Departamento de Estado
Por otra parte, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado estadounidense ha criticado al magistrado Alexandre de Moraes, quien ha impuesto limitaciones a las plataformas sociales estadounidenses. La oficina ha declarado que «es tóxico para todas las empresas que buscan acceder a Estados Unidos y sus mercados».
Además, en un comunicado en la red social X, se advirtió que «ningún tribunal extranjero puede invalidar las sanciones estadounidenses» y se recomendó a los no estadounidenses actuar con cuidado, ya que quienes brinden apoyo a violadores de Derechos Humanos podrían enfrentar sanciones severas.







