MADRID, 16 de septiembre – Un total de 2.192 personas que volaban con Iberia este lunes perdieron su vuelo como consecuencia de las largas colas que provocó la huelga de personal de seguridad de Trablisa, encargado de los controles de acceso al aeropuerto.
Según han señalado fuentes de la compañía, se recomienda a los pasajeros llegar al aeropuerto «con mucha antelación», dado que el lunes se alcanzaron tiempos de espera de hasta 90 minutos. Además, sugieren que se facture el equipaje de mano para agilizar el paso por el filtro de seguridad.
Este martes, la huelga continúa y, a primera hora de la mañana, las colas ya alcanzaban los 60 minutos de espera, según las mismas fuentes. Trablisa ha denunciado la existencia de una huelga de celo que «incumple los servicios mínimos del 100 % decretados por la Delegación del Gobierno» y ha afirmado que ejercerá «todas las acciones legales que le asisten en derecho» contra esta situación.
Esta acción sindical, compuesta por 21 trabajadores de los más de 850 que forman parte de la plantilla del aeródromo, ha sido calificada como «ilegal, abusiva y desproporcionada» por la firma de seguridad. Además, han subrayado que se trata de una huelga novatoria, «expresamente prohibida por el ordenamiento jurídico».
Por otro lado, Trablisa ha explicado que el comité de huelga exige pluses salariales que superan los 1.000 euros al mes, un incremento del 75 % del valor de las horas extra, que la empresa asuma el aumento del coste del aparcamiento y la equiparación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para la jubilación a los 52 años, entre otras peticiones.
En este sentido, la compañía considera estas exigencias «inasumibles» y «ajenas» a sus competencias, afirmando que cumple estrictamente con todas las obligaciones derivadas de los acuerdos con el comité de empresa, el convenio colectivo y las específicas del centro de trabajo en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Finalmente, Trablisa ha lamentado los perjuicios ocasionados a los viajeros y usuarios del aeropuerto madrileño durante la jornada de ayer, reiterando que seguirá trabajando para demostrar el carácter «ilegal» y «abusivo» de esta paralización.







