La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha afirmado que espera cerrar el próximo viernes con los agentes sociales la negociación para la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) de 2026. Trabajo ha convocado a sindicatos y empresarios a una reunión el viernes a las 9.00 horas, tras proponerles en el último encuentro de la mesa una subida del SMI del 3,1%, que lo llevaría hasta los 1.221 euros por catorce pagas, sin tributación en el IRPF.
Expectativas de acuerdo
«El viernes hay mesa y espero que terminemos ya», ha dicho la vicepresidenta, que confía en que la actitud «proactiva» de la CEOE en la última reunión se traduzca en su adhesión a un acuerdo. «A mí me gustaría que la patronal sea capaz de alcanzar un acuerdo», ha afirmado Díaz en declaraciones a TVE.
La ministra recordó que en el último encuentro, los agentes sociales plantearon indexar en los contratos públicos una parte de la afectación que esta subida del SMI tiene en las empresas. «Desde el día que subí el salario mínimo en el año 20 hasta hoy, lo saben los agentes sociales, he defendido esto. Pues bien, estamos trabajando con la ministra de Hacienda, el Gobierno de España, para hacer una propuesta en este sentido», indicó Díaz.
Díaz desea alcanzar un acuerdo con CCOO, UGT, CEOE y Cepyme, pero dejó claro que, aunque no haya consenso, el SMI se incrementará porque «es la herramienta que combate la pobreza laboral y la desigualdad, y uno de los grandes logros que tiene el Gobierno de España».
Postura sobre jubilaciones anticipadas
En otro orden de cosas, la ministra se ha mostrado en contra de endurecer las condiciones de acceso a la jubilación anticipada, ya que las empresas «necesitan renovar las plantillas».
El sector industrial lo está pidiendo, de hecho, acabamos de volver a formalizar el contrato de relevo y había una discrepancia con el PSOE sobre esta materia. Los agentes sociales, igual que nosotros, coincidíamos en que hay que hacer un contrato de relevo, pero tenemos que renovar las plantillas, ya que el mercado de trabajo español se está envejeciendo. A la vez, tenemos a una población asalariada que debe trabajar hasta los 67 años para alcanzar la jubilación», explicó la ministra.
Asimismo, declaró que el cambio tecnológico que se está produciendo en España requiere «savia nueva» en las empresas. «Penalizar jubilaciones a muchos sectores de la población, que son duros y difíciles, no es positivo. Lo digo honestamente. Porque hay profesiones donde uno puede trabajar más allá, pero hay muchas profesiones en España donde no pueden trabajar más allá. Y no es eficiente, económicamente, que sea así», defendió.







