MADRID, 18 de diciembre (Europa Press) – El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener sin cambios los tipos de interés. De esta forma, la tasa de depósito (DFR) seguirá en el 2%, la de referencia para operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,40%. Esta decisión estaba en línea con lo que esperaban los mercados, que anticipaban que el BCE continuaría su enfoque cauteloso tras haber detenido en junio el ciclo de flexibilización que había reducido el precio del dinero en 200 puntos básicos mediante ocho ajustes a la baja, siendo los últimos siete de forma consecutiva.
Christine Lagarde, presidenta del BCE, ha explicado que «El Consejo ha decidido hoy mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales del BCE. Su evaluación actualizada sigue confirmando que la inflación debería estabilizarse en el objetivo del 2% a medio plazo». De acuerdo con el BCE, existe una «determinación» para estabilizar la inflación en este objetivo a medio plazo, y se aplicará un enfoque dependiente de los datos a la hora de fijar los tipos reunión a reunión. En caso necesario, se hará uso del Instrumento para la Protección de la Transmisión.
Proyecciones macroeconómicas y datos de inflación
El BCE ha publicado sus proyecciones de inflación general a tres años vista. Se anticipa que la cifra se sitúe, de media, en el 2,1% en 2025, el 1,9% en 2026, el 1,8% en 2027 y en el 2% en 2028. La estimación para este año se ha mantenido inalterada, mientras que la de 2026 se ha revisado al alza en dos décimas y la de 2027 se ha ajustado a la baja en una décima.
Respecto a la inflación subyacente, se espera que se quede en el 2,4% en 2025, en el 2,2% en 2026 y en el 1,9% en 2027. Además, el crecimiento de la economía se prevé «más vigoroso» que lo anticipado hace tres meses, cerrando 2025 en el 1,4%, lo que representa un aumento de dos décimas. La proyección para 2026 también es optimista, con un crecimiento esperado del 1,2% y una modificación al alza de la estimación para 2027 en un 1,4%.
En términos de inflación en la eurozona, el dato se situó en noviembre en el 2,1% interanual, manteniéndose igual que el mes anterior, mientras que en toda la Unión Europea el incremento fue del 2,4%, una décima menos. Al excluir el impacto de la energía, la inflación se mantuvo estable en 2,4%, aunque al descontar también el coste de los alimentos, alcohol y tabaco, la subyacente se moderó en una décima, permaneciendo en el 2,4%.
Entre los países de la UE, los mayores aumentos correspondieron a Rumanía (8,6%), Estonia (4,7%) y Croacia (4,3%). En contraposición, las menores subidas se observaron en Chipre (0,1%), Francia (0,8%) e Italia (1,1%). En España, la inflación se mantuvo en el 3,2%.
Decisiones futuras y programas de compra de activos
El BCE ha reiterado que las decisiones futuras se basarán en la evaluación de las perspectivas de inflación y los riesgos asociados, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros. Sobre los programas de compra de activos (APP) y el de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), el BCE ha indicado que el tamaño de las carteras seguirá reduciéndose a un ritmo «mesurado y predecible», ya que se ha dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo.







