MADRID, 31 de octubre (Europa Press) – El Euríbor, índice de referencia para los préstamos hipotecarios a tipo fijo, ha cerrado octubre con una media mensual del 2,187%, lo que supone una ligera subida frente al 2,172% con el que terminó septiembre, según los datos consultados.
Este índice encadena así tres meses al alza y suma más de 10 puntos básicos desde julio, cuando se encontraba en el 2,079%. Sin embargo, desciende 50 puntos básicos en comparación al 2,691% registrado en octubre de 2024.
Dado que las hipotecas variables suelen repreciarse anualmente, aquellos que tengan que utilizar el dato de septiembre verán caer su cuota hipotecaria a pesar del leve repunte frente a ese mes. Para ilustrar, una persona que tenga contratada una hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años y con un diferencial del 0,99% más Euríbor, y que deba revisar su tipo de interés con el nivel de octubre, registrará un descenso en su cuota de 42 euros al mes, lo que equivale a unos 504 euros al año.
Desde HelpMyCash consideran que el dato de octubre confirma el fin de la tendencia a la baja que el Euríbor había mantenido entre finales de 2023 y mediados de 2025. Además, alertan que los hipotecados con revisión semestral empezarán a notar la subida, experimentando un alza en su cuota de 3,6 euros al mes, o de 21 euros en todo el semestre.
El analista de HelpMyCash, Miquel Riera, señala que el consenso actual del mercado es que el Banco Central Europeo (BCE) no volverá a tocar sus tipos de interés en lo que queda de año, ahora que la inflación se ha estabilizado en torno al 2%.
Consecuentemente, la previsión de este comparador es que el Euríbor, tras su última corrección al alza para adaptarse a las nuevas circunstancias, tenderá a estabilizarse y finalizará 2025 con un valor entre el 2,1% y el 2,2%.
Para los hipotecados a tipo variable que tengan su revisión próximamente, esto implicará ligeros incrementos de cuota si su interés se actualiza semestralmente y rebajas de mensualidad si su tipo se revisa una vez al año.
Por su parte, el portavoz de finanzas personales de Kelisto.es, Pedro Ruiz, explica que desde que el BCE detuviera la rebaja de tipos en julio, el Euríbor ha quedado influenciado por dos parámetros: las expectativas de una fuerte contracción de la economía europea, que podría hacer bajar este indicador, y la sombra de un incremento de la inflación, que lo haría subir.
«La realidad ahora mismo es que está ganando la segunda», indica el experto, quien añade que un aumento en el precio de la energía o de los salarios puede desencadenar un nuevo aumento de la inflación. No obstante, según las previsiones macroeconómicas, el Euríbor cerraría el año en una horquilla de entre el 2% y el 2,2%.
Por último, la directora de Comunicación y portavoz del comparador hipotecario iAhorro, Laura Martínez, resalta que cada vez hay «menos esperanzas» de que el BCE aplique una nueva bajada de tipos oficiales en lo que queda de 2025, lo que se traduciría en descensos del Euríbor. Sin embargo, destaca que la presidente del BCE, Christine Lagarde, se mostró «optimista» con una posible bajada en 2026.
El responsable de hipotecas de Rastreator, Sergio Carbajal, anticipa que el Euríbor se mantendrá el resto de 2025 entre el 2,1% y el 2,2%, siempre que la inflación y el crecimiento económico evolucionen según lo previsto.







