El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, ha anunciado la reducción del balance oficial de fallecidos en el descarrilamiento del funicular de Gloria en Lisboa a 16, un trágico incidente que también ha dejado más de una veintena de heridos, de los cuales cinco se encuentran en estado crítico. Ante esta situación, el Gobierno ha prometido «depurar responsabilidades» y ha manifestado su intención de investigar las causas del accidente.
Montenegro compareció ante los medios de comunicación este jueves junto al alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, para expresar sus condolencias y describir el incidente como «una de las mayores tragedias humanas» en la historia reciente del país, un hecho que todavía está por esclarecer completamente.
La Fiscalía ha dado inicio a una investigación sobre el suceso. Sin embargo, el alcalde instó a la empresa gestora del funicular, Carris, a facilitar una auditoría externa e independiente, subrayando la necesidad de abordar este trágico evento de manera transparente.
La empresa ha confirmado que uno de los fallecidos era el guardafrenos del funicular, Andrè Marques, quien llevaba 15 años trabajando para Carris. Este reconocimiento ha sido destacado en un comunicado donde se le describe como «un profesional dedicado, amable, sonriente y siempre dispuesto a contribuir a un bien mayor».
Montenegro también ha indicado que se mantiene en contacto con otros gobiernos debido a la nacionalidad de algunas víctimas. Entre los heridos se encuentran personas de alrededor de diez nacionalidades, incluidos dos españoles, cuya recuperación ha sido confirmada por el Ministerio de Exteriores; ambos ya han recibido el alta hospitalaria.
El primer ministro reiteró que «este trágico accidente traspasa fronteras» y expresó su gratitud por los mensajes de solidaridad que han llegado de jefes de Estado y de instituciones de la Unión Europea en las últimas horas.
En respuesta a la tragedia, el Gobierno central ha declarado este jueves un día de luto nacional. Por su parte, Lisboa permanecerá de luto municipal hasta el sábado, 6 de septiembre, como muestra de respeto a las víctimas y sus familias.







