El Gobierno ha reconocido este martes que es posible que la senda de estabilidad 2026-2028, que es el paso preliminar a la presentación de los Presupuestos Generales del Estado de 2026, no salga adelante en el Congreso. Sin embargo, ha asegurado que dialogará y trabajará «hasta el último momento».
La portavoz del Gobierno y ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Pilar Alegría, declaró: «Han podido escuchar la opinión y la manifestación que ya han trasladado distintos grupos políticos y es posible que esa senda no salga adelante, pero nosotros hasta el último momento vamos a seguir trabajando y dialogando con todas las distintas fuerzas parlamentarias».
Por otro lado, el Partido Popular (PP) y Vox siempre se han opuesto a los cuatro objetivos de estabilidad que ha presentado el Gobierno en la presente legislatura. Además, la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, avisó que si la propuesta de déficit para las autonomías es la misma que hace un año, votarán en contra, tal como ya hicieron en 2024: «Si presenta lo mismo, va a tener el mismo voto que tuvo el año pasado».
Este mismo martes, Podemos y el sector mayoritario de Compromís también avanzaron que no apoyarán este jueves en el Congreso el acuerdo del Gobierno que fija los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública de las administraciones.
En riesgo casi 5.500 millones de margen de gasto para las comunidades
Alegría destacó que lo que está en riesgo son los 5.500 millones de euros que llegarían a todas las comunidades autónomas. «Imaginemos que a la comunidad autónoma de Aragón le gustaría recibir 169 millones de euros, a la comunidad autónoma de Madrid 1.088 millones de euros o a la comunidad autónoma de Andalucía 731 millones de euros», apuntó.
En este sentido, la ministra indicó que el PP debe determinar si quiere actuar de forma responsable respecto a esta senda de estabilidad, dado que gobierna en varias comunidades autónomas. Criticó que, mientras las comunidades gobernadas por el PP se quejan de la falta de financiación y de recursos del Estado, la formación de Alberto Núñez Feijóo rechaza la posibilidad de que lleguen más de 5.500 millones de euros a las regiones. «Soplar y sorber a la vez no se puede hacer», concluyó.
Alegría recordó que, tal como adelantó la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, si esa senda de estabilidad no avanzara, el Gobierno la volvería a presentar. En caso de que en una segunda ocasión tampoco se logre la aprobación de la Cámara Baja, se establecerán los objetivos de estabilidad planteados en el plan estructural fiscal que se envió a la Comisión Europea en 2024. Aunque el ‘techo de gasto’ —que no lo vota el Congreso— sería el mismo aprobado por el Gobierno este año (216.177 millones de euros en 2026), y con estos nuevos números se aprobarían los Presupuestos del próximo año.
Los objetivos del plan fiscal estructural establecen la senda para las comunidades autónomas en la estabilidad presupuestaria (0% de déficit frente al 0,1% que propone Hacienda), lo que limita el margen de gasto de las regiones. Esto implica que las comunidades autónomas tendrán que realizar un ajuste fiscal de 1.755 millones de euros en 2026 y, considerando todo el periodo, se perderán 5.485 millones en capacidad de gasto para el subsector de comunidades autónomas.
En cuanto a los plazos para estas primeras votaciones, la ministra de Hacienda espera que si hay una segunda votación en el Congreso, esta se realice en diciembre. Desde el Ejecutivo, esperan poder presentar el proyecto de Presupuestos de 2026 a principios o mediados del primer trimestre del próximo año, con la intención de que las cuentas públicas estén aprobadas a lo largo de abril o mayo.







