Según los datos avanzados de Contabilidad Nacional publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el crecimiento interanual del PIB se situó en el 2,8% en el tercer trimestre, dos décimas menos que en el trimestre anterior, lo que representa su menor tasa desde el cuarto trimestre de 2023.
Para el Ministerio de Economía, el crecimiento trimestral del 0,6% logrado este verano corrobora «el dinamismo de la economía española», destacando que se trata del noveno trimestre consecutivo con un crecimiento del 0,6% o superior respecto al trimestre anterior.
La demanda interna fue protagonista en este crecimiento del PIB trimestral, sustentada por el aumento del consumo y de la inversión, en un escenario global de incertidumbre geopolítica y comercial. En concreto, entre julio y septiembre, el gasto en consumo final de los hogares se incrementó un 1,2%, lo que representó cinco décimas más que en el trimestre previo. Este crecimiento trimestral duplica el ritmo del periodo anterior y refleja la solidez del mercado laboral y el aumento del poder adquisitivo.
Además, el gasto público avanzó un 1,1% en el mismo periodo, marcando su mayor repunte desde el tercer trimestre de 2024. La inversión también mostró un crecimiento del 1,7%, un punto por encima del incremento observado en el segundo trimestre.
Este impulso en la inversión se debe a la aceleración en el crecimiento de la inversión en vivienda, que alcanzó el 1,4%; el mayor ritmo en la inversión en maquinaria, bienes de equipo y armamento, que pasó del 0,8% en el segundo trimestre a un 1,7% en el tercero; y un incremento en la inversión en productos de la propiedad intelectual de un 2,4%, comparado con el 0,7% del trimestre anterior.
En cuanto al sector exterior, que restó seis décimas al crecimiento del tercer trimestre, las exportaciones disminuyeron un 0,6% entre julio y septiembre, rompiendo así con dos años de incrementos. Por su parte, las importaciones moderaron su crecimiento trimestral a un 1,1%.
Evaluando los sectores económicos, la construcción desaceleró su crecimiento en 1,6 puntos hasta el 0,8%, mientras que los servicios crecieron un 0,8%, dos décimas menos que en el trimestre previo. La industria también experimentó una desaceleración, con un crecimiento del 0,5%, mientras que la agricultura presentó un retroceso del 0,4%, tras un fuerte descenso del 6,6% en el segundo trimestre.
El PIB interanual avanza un 2,8% tras dispararse la inversión
Estadística revisó a la baja los crecimientos interanuales de la economía española en los dos primeros trimestres de 2025, situándolos en un 3,1% y un 3%, respectivamente. Este ajuste explica que el avance interanual del tercer trimestre, del 2,8%, haya sido dos décimas inferior al del trimestre previo. Al igual que en el caso del PIB trimestral, el crecimiento interanual del 2,8% registrado en el tercer trimestre fue impulsado únicamente por la demanda interna, que aportó 3,7 puntos, mientras que la demanda externa tuvo una contribución negativa de ocho décimas, lo que representa su menor aporte desde el primer trimestre de 2021.
En términos interanuales, el consumo creció un 2,8%, dos décimas menos que en el trimestre anterior. Este crecimiento se mantuvo gracias a un aumento del consumo de los hogares del 3,3%, mientras que el gasto público se desaceleró a un 1,3%, su menor incremento en tres años. La inversión, por su parte, aceleró su avance interanual hasta el 7,6%, una cifra que representa su mayor alza desde el segundo trimestre de 2021, impulsada por el incremento en la inversión en vivienda hasta un 6,4%, así como una significativa mejora en los sectores de maquinaria y bienes de equipo y armamento.
El Ministerio de Economía subrayó que este crecimiento interanual en el tercer trimestre respalda las revisiones al alza de las previsiones económicas de las principales instituciones nacionales e internacionales para 2025, donde se espera que España vuelva a liderar las principales economías avanzadas, con un avance del 2,9%, según el FMI.
En términos interanuales, las exportaciones desaceleraron su incremento hasta el 3,2%, mientras que las importaciones mantuvieron su ritmo de crecimiento en un 6,1%. Por sectores económicos, tanto la construcción como la industria registraron incrementos interanuales por encima de los del trimestre previo, con tasas del 6,1% en la construcción y del 3% en la industria.
El PIB a precios corrientes aumentó un 5,7% interanual en el tercer trimestre, una décima más que en el trimestre precedente, y creció un 1,4% en términos intertrimestrales, alcanzando un nuevo máximo de 422.712 millones de euros. Por su parte, el deflactor del PIB aumentó un 2,8% interanual.
El empleo modera su crecimiento una décima, hasta el 3,3%
Según Estadística, el empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, creció un 3,3% en términos interanuales, una décima menos que en el trimestre anterior, acumulando así 16 trimestres de incrementos. En términos intertrimestrales, el empleo avanzó un 1%, lo que supone un aumento de dos décimas respecto al trimestre anterior.
Las horas efectivamente trabajadas aumentaron un 2,5% interanual en el tercer trimestre, lo que representa su mayor crecimiento desde el cuarto trimestre de 2024. Sin embargo, la productividad por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo descenció un 0,5% interanual.
En contraposición, la productividad por hora efectivamente trabajada aumentó un 0,3% interanual. En términos interanuales, la remuneración de los asalariados creció un 6,9%, una dede más que en el primer trimestre, acumulando así 18 trimestres de alzas interanuales.
Este análisis del PIB y su evolución proporciona un panorama valioso sobre el estado actual de la economía española y los desafíos que enfrenta en el futuro inmediato.







