El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha cargado este miércoles contra la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, por los «insultos, ataques directos y descalificaciones personales» que ha vertido contra él en las últimas semanas.
«Es triste ver a una persona al frente del Ministerio que sus razones son, muchas veces, insultos y descalificaciones personales», ha señalado Garamendi en declaraciones a Telecinco.
«Lo que no puede ser cuando defiendes unas posiciones, es este manual de libro de algún régimen previo a la caída del muro de Berlín, donde cuando alguien te dice que no está conforme contigo, intentas descalificarle en lo personal. Yo no voy a entrar en eso, pero no estoy acostumbrado a que sean ataques directos, personales, contra mí y otra gente», ha denunciado el dirigente empresarial.
Garamendi respondía así al ser preguntado por las declaraciones de Díaz en las que le acusaba de no haber trabajado 40 horas semanales en su vida. «Y también ha dicho que soy un machista», ha añadido el presidente de la CEOE, molesto por las palabras de la ministra.
Díaz «se inventa normas» cuando el Parlamento le dice ‘no’
En todo caso, el presidente de la CEOE ha mostrado su preocupación por la decisión de la ministra de «inventarse» normas, como el reglamento del registro horario, cuando el Parlamento le dice ‘no’ a sus medidas.
«El Parlamento es la representatividad del pueblo español. Cuando el Parlamento decide algo y me gusta, el Parlamento es una maravilla, pero cuando decide algo que no me gusta, digo, voy a tirar yo para adelante y me invento normas. Me invento reglamentos, que le llamo reales decretos, que están fuera del Parlamento, que se parecen a los previos a la democracia española, es decir, que se parecen a los tiempos antiguos de regímenes autoritarios», ha señalado Garamendi.
El líder de la CEOE ha indicado que su organización está planteando respecto al control horario hablarlo en el diálogo social. «Creo que esas formas huecas, vastas, no son propias de donde deberíamos estar, que es charlar, hablar y se puede compartir o no, pero tenemos nuestra posición», ha añadido.
Garamendi ha afirmado además que la CEOE nunca ha dicho que no se reduzca la jornada laboral, pero sí que es partidaria de hacerlo por sectores y que se determine anualmente. «Hay sectores que necesitan una semana más de trabajo y luego tienes una semana libre. (Estos temas) hay que hablarlos en las mesas, con los sindicatos, con los trabajadores, que es como se hace», ha apuntado.
Garamendi ha denunciado que hay un tema del que no se quiere hablar: el absentismo, porque, según ha dicho, «todos los días faltan 1.500.000 personas a trabajar». «Las horas reales a la semana son 36, porque ese es un problema, el absentismo, que no se está hablando y que se tiene que abordar», ha defendido.
El líder de la patronal ha afirmado que la CEOE está a favor de avanzar en derechos sociales, pero ha criticado que desde el Ministerio de Trabajo se culpe «de todo» a las empresas, los empresarios y los autónomos.
Preguntado por si la ministra Díaz ha consultado a los empresarios de cara a la reforma del despido improcedente que pretende llevar adelante, Garamendi ha sido claro: «No nos han consultado ni nos van a consultar. Y genera otra situación muy incómoda».
«El Tribunal Supremo nos ha dado la razón en este tema, pero les da igual. Esto genera una inseguridad jurídica brutal, especialmente a las pequeñas empresas», ha enfatizado.
«Creo que hay que dejarse de demagogias, de ideologías, y sentarse en el día a día a trabajar las cosas de una forma ordenada. Nosotros hemos llegado a 16 o 17 acuerdos, acordamos con los sindicatos el acuerdo nacional de convenios, que estamos pagando salarios por encima del IPC. Ahora, eso sí, el Estado ha metido unas cargas sociales en la Seguridad Social, en los costes, de tal manera que todo lo que pagan las empresas se lo lleva el Estado, no se lo lleva en el bolsillo la persona», ha apuntado.
Garamendi ha puesto como ejemplo que el Estado está cobrando el IVA de los coches afectados por la DANA que está recuperando. «Los datos nos dicen que el Estado va engordando y es muy difícil que las empresas, especialmente las pequeñas, puedan pagar mejor. Si ves el gap de subidas de impuestos, los ciudadanos de a pie tendrían el dinero para ir al supermercado», ha concluido.







