MADRID, 15 de diciembre de 2025. El presidente ejecutivo de Globalia y Air Europa, Juan José Hidalgo, ha afirmado que mantendrá el control total de la aerolínea, a pesar de que Turkish Airlines, ahora con una participación del 26% en la compañía, ingrese al consejo de administración.
En una entrevista durante la reinauguración de su hotel en Santo Domingo, República Dominicana, Hidalgo declaró que aún no está claro qué nivel de influencia tendrá la aerolínea turca en el consejo, un aspecto que no le preocupa. “Yo soy el presidente, tengo todas las potestades y todos los cargos”, enfatizó Hidalgo, quien también es desde la semana pasada consejero delegado solidario.
Hidalgo también subrayó que tanto Turkish como IAG, que posee el 20% de Air Europa, no han invertido en la compañía “para hacer sinergias operativas”, sino más bien por confiar en una “empresa modélica”. Estas inversiones han valorado a Air Europa en casi 1.200 millones de euros, cifra que Hidalgo considera refleja la verdadera valía de la aerolínea.
Crecimiento condicionado a la disponibilidad de aviones
Tras su operación con Turkish y la devolución de los créditos obtenidos durante la pandemia, Air Europa comienza una nueva etapa como “una empresa saneada, sin deudas y con un futuro muy importante”. Sin embargo, las posibilidades de crecimiento son limitadas dado que toda su flota está operando y enfrenta la falta de aviones debido a problemas en la cadena de suministro de los fabricantes Airbus y Boeing.
“Todo lo que se pueda planificar será a partir de 2032”, aseguró el presidente de la aerolínea. Actualmente, Air Europa opera con una flota 100% Boeing, incluyendo los modelos 787 ‘Dreamliner’ y 737 MAX. Recientemente, firmó un acuerdo con Airbus para la adquisición de hasta 40 aviones A350-900, con entregas programadas a partir de 2028. Aunque no habrá un aumento en el número de aviones, sí lo habrá en el número de asientos.
En cuanto a las estrategias con Turkish, la aerolínea está considerando establecer un segundo vuelo de Madrid a Estambul y otro que conecte ambas ciudades con Barcelona, así como dos rutas de carga. Estas son ideas en discusión que aún no se han concretado. Para el próximo verano, también se planean nuevas rutas hacia Marrakech, Tánger y Túnez, así como hacia Johannesburgo, aunque esta última todavía carece de una fecha específica.
La suspensión de vuelos a Caracas implica pérdidas
Uno de los desafíos geopolíticos más significativos para las aerolíneas españolas es la recomendación de la AESA de no volar a Venezuela, tras una alerta de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) que aconsejó “extremar la precaución” al operar en esa zona. Debido a esta situación, Air Europa ha suspendido todos sus vuelos al país hasta, de momento, el 19 de diciembre, lo que generará “muchas pérdidas y problemas para los usuarios”, especialmente considerando que estos vuelos tenían una alta ocupación reservada y muchos pasajeros solicitarán reembolsos.
La cancelación de los vuelos ha resultado en que Venezuela revoque la licencia de operación de la aerolínea. Sin embargo, Hidalgo indicó que esto no representa un problema y que la compañía recuperará la licencia una vez que la situación se normalice.
Adelanta un año la devolución del crédito
El 6 de noviembre, Air Europa cerró un acuerdo con Turkish Airlines, lo que permitió a la aerolínea turca ingresar al capital con un 26% mediante una inversión de 300 millones de euros. Esta inyección de capital ha permitido a Air Europa anticipar la devolución del préstamo de 475 millones de euros otorgado por la SEPI.
Las negociaciones para esta operación comenzaron antes del verano bajo la supervisión de Javier Hidalgo y su equipo. Esta operación valora a la aerolínea en cerca de 1.175 millones de euros y, con ella, la compañía ha podido cancelar los préstamos ordinario y participativo con la SEPI, así como los intereses acumulados, alcanzando un total de casi 500 millones de euros y adelantándose un año al plazo originalmente establecido.
En mayo, Air Europa liquidó 141 millones de euros con sus respectivos intereses del préstamo bancario recibido en mayo de 2020, respaldado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). En ese momento, la aerolínea destacó que esto representaba un avance significativo en su desendividad financiera.
La participación de Turkish Airlines se considera un “hito relevante” en el sector de la aviación comercial, uniendo bajo una misma compañía a tres de los principales actores del sector: IAG, con su 20% de participación; Turkish Airlines; y Air Europa. La familia Hidalgo, a través de Globalia, seguirá siendo el accionista mayoritario de la compañía, mientras que IAG mantendrá su participación actual mediante la compra de acciones a Globalia.
“Los 475 millones de euros prestados por la SEPI fueron esenciales no solo para garantizar la recuperación completa de la actividad tras la pandemia, sino también para generar un retorno muy positivo en la actividad económica nacional”, resalta la aerolínea, que logró preservar 4.000 empleos y generar 600 puestos más durante este periodo. A lo largo de este proceso, Air Europa ha pagado al Estado cerca de 70.000 euros diarios en concepto de intereses, lo que equivale a más de 97,2 millones de euros, que representan un 20% adicional sobre el capital prestado para la SEPI.







