La junta extraordinaria de accionistas de Duro Felguera ha aprobado este viernes el plan de reestructuración destinado a garantizar la estabilidad financiera de la empresa asturiana, evitar el concurso de acreedores y asegurar la continuidad de su actividad. «Lo peor ha quedado atrás», ha afirmado el vicepresidente de Duro Felguera, Jaime Isita, ante los accionistas, quienes respaldaron el plan de reestructuración con un 99,99% de apoyo durante la reunión, celebrada en la sede social del grupo de ingeniería y bienes de equipo, ubicada en el Parque Científico y Tecnológico de Gijón (Asturias).
Duro Felguera ya ha presentado el plan al Juzgado de lo Mercantil número 3 de Gijón, responsable de su proceso concursal, para su homologación, con un respaldo muy amplio de los acreedores, lo que permitirá a la compañía salir del preconcurso que había solicitado el pasado 11 de diciembre. Este conflicto tuvo como detonante las dificultades con Sonelgaz Production d’Electricité (SPE) en Argelia.
Dentro del plan, el grupo mexicano Prodi, que asumirá el control de Duro Felguera, se ha comprometido a aportar nueva financiación capitalizable, destinada a dotar de liquidez a la empresa y asegurar su continuidad y viabilidad a corto y medio plazo.
El llamado a la paciencia
Isita, quien excusó la ausencia del presidente de la compañía, Eduardo Espinosa, por motivos de salud, mencionó que se celebra esta reunión después de aprobar en el consejo de administración un plan «sólido y viable», que requiere ahora el respaldo de la junta. Rememoró las dificultades que enfrentaron al hacerse cargo de la empresa en el año 2024, cuando encontraron proyectos «enquistados» y «con fallas ocultas» y pérdidas recurrentes, lo que generaba una «constante destrucción de caja» sin retorno alguno para la sociedad.
Entre estos proyectos deficitarios, destacó el de Djelfa en Argelia y el de Rumanía, para los cuales no hubo respuestas favorables. A este respecto, dejó claro que la sociedad tomará las acciones legales necesarias para defender sus derechos.
A pesar de las importantes aportaciones recibidas, que suman 90 millones de euros de los actuales accionistas de control, como las empresas mexicanas Prodi y Mota-Engil México, no fue posible «enderezar la nave» en 2024. Isita manifestó que este plan de reestructuración impone «grandes sacrificios» a todos los afectados, reconociendo que en dos años los accionistas mayoritarios han visto la pérdida de su inversión, mientras que los minoritarios también sufrirán un importante costo debido a la dilución de su participación en la nueva Duro Felguera.
Sin embargo, este plan permitirá a Duro Felguera afrontar el futuro sobre bases financieras y comerciales sólidas, con una estructura dimensionada a su realidad. Isita apuntó que los negocios no rentables serán cerrados, priorizando las áreas donde Duro Felguera es más eficiente, como en Ingeniería, Adquisición y Construcción (EPC) y Monfresa.
Aprobación del plan y futuro de la empresa
El vicepresidente consideró «indispensable» la aprobación del plan por parte de la junta para asegurar la viabilidad del negocio. Destacó tres puntos fundamentales del plan: la constitución de una sociedad anónima totalmente participada por Duro Felguera para transmitir el negocio operativo; la integración de Energy Storage y Calderería Pesada para mejorar la eficiencia; y la previsión de una operación acordeón que combine una reducción y un aumento de capital simultáneo, destinado a compensar pérdidas y sanear el balance, así como la capitalización de diez millones de euros en financiación fresca.
Jaime Isita transmitió a los accionistas la importancia de este plan, que asegurará una nueva etapa para Duro Felguera, manteniendo su sede y talento en Asturias para el beneficio de la región. Resaltó que «Duro Felguera avanza hacia la recuperación», destacando que la empresa seguirá contando con el apoyo del Grupo Prodi, que se ha comprometido a aportar otros diez millones de euros para mantener la compañía hasta la aprobación judicial del plan.
Vende su sede por casi 14 millones
Por otro lado, la firma asturiana venderá su sede corporativa en Gijón a la empresa catalana Mecalux, propiedad de la familia Carrillo, por 13,6 millones de euros. Duro Felguera abandonará el Parque Científico Tecnológico de Gijón para trasladar su estructura corporativa a La Felguera, en Langreo, donde fue fundado hace 150 años. Inicialmente, la empresa se instalaría de alquiler en un edificio dentro del complejo empresarial Valnalón, ubicado en La Felguera.







