MADRID, 21 Ene. – Larry Fink, presidente y consejero delegado de BlackRock y copresidente interino del Foro Económico Mundial, ha defendido la importancia de llevar los debates que desde hace 56 años se celebran en la localidad suiza de Davos a «los lugares donde realmente se construye el mundo moderno». Esto abre la puerta a trasladar reuniones a lugares como Detroit y Dublín, así como a ciudades como Yakarta y Buenos Aires.
En un artículo publicado en su perfil de LinkedIn, Fink advierte sobre la creciente percepción entre el público de que Davos es una reunión «desfasada», por lo que considera necesario, para que el Foro Económico Mundial siga siendo útil en el futuro, recuperar la confianza.
Para lograr esto, propone ampliar la participación en estas conversaciones y ser más transparentes y comprometidos con aquellos que no se sienten representados en dicho foro. «Durante 56 años, el Foro Económico Mundial ha sido sinónimo de Davos. Y es probable que siga siendo así por un tiempo», afirma Fink, quien destaca la importancia de «empezar a hacer algo nuevo», sugiriendo la necesidad de estar presente en los lugares donde se construye el mundo moderno.
Según fuentes consultadas por el diario ‘Financial Times’, aunque la dirección del Foro todavía considera Davos como su hogar espiritual y práctico, también reconoce los crecientes desafíos logísticos y estratégicos que presenta el lugar. La escasez de alojamiento, los costes de seguridad y la limitada infraestructura para absorber una asistencia récord han sido problemáticos para los funcionarios del Foro Económico Mundial. La llegada del presidente estadounidense, Donald Trump, el pasado miércoles podría complicar aún más los desafíos logísticos de la cumbre, haciendo que Davos se convierta en víctima de su propio éxito, tal y como indica una fuente familiarizada con las conversaciones.
A pesar de ello, los informes indican que es importante para el Gobierno de Suiza que el cónclave mantenga fuertes vínculos con el país, agregando que para muchos altos ejecutivos de la organización, mantener el evento en Europa es una prioridad.







