El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, ha anunciado que la compañía podría recortar otro millón de plazas en los vuelos a España para el próximo verano si Aena no decide rebajar las tarifas aeroportuarias. Esta amenaza fue realizada en una entrevista con el ‘Financial Times’, donde O’Leary indicó que volverá a Madrid en dos semanas para, «probablemente», anunciar la supresión de esas plazas.
El directivo amenaza con un nuevo recorte que se sumaría a los 800.000 asientos recortados para este verano y al millón de plazas que ya ha anulado de cara a la inminente temporada de invierno, en protesta por la subida de las tarifas de Aena de un 6,5%.
Ryanair exige al Gobierno de España, propietario en un 51% de Aena, que reduzca el importe de las tarifas aeroportuarias en los aeropuertos regionales, donde la compañía ha decidido reducir o eliminar su operativa para hacerlos «más competitivos». Sin embargo, desde el Gobierno entienden que esta estrategia de Ryanair es una suerte de «chantaje». La subida de las tarifas, que sería de 0,68 euros por pasajero, dista mucho del incremento medio del 21% de los precios de los billetes en el último año. Ryanair ha ganado 820 millones de euros en el primer trimestre de este ejercicio fiscal, lo que hace que su interés para bajar las tasas sea considerado como «ganar aún más dinero».
El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha mencionado que la aerolínea ha mantenido unas tensas relaciones con su departamento desde que le impusieron una multa de 107 millones de euros por prácticas «abusivas». Bustinduy calificó la estrategia de Ryanair como «una campaña de intimidación, de señalamiento, de mala educación y, últimamente, de chantaje abierto al Gobierno de España», y aseguró que no van a conseguir «amedrentarle».
Además, la aerolínea anunció la semana pasada que cerrará su base en Santiago, cancelará todos los vuelos a Vigo y Tenerife Norte, y reducirá su capacidad en Asturias, Santander, Zaragoza y Canarias. Estos recortes se suman a los ya aplicados para la temporada de verano en otros aeropuertos regionales como Jerez y Valladolid, donde Ryanair ha dejado de operar. Si no se asumen estos asientos por otras aerolíneas competidoras, el recorte total de la capacidad aérea en España sería del 16%.







