MADRID, 25 Feb. – La limitación del precio de los servicios hoteleros y de hospedaje en 14 municipios de Andalucía y Extremadura afectados por la borrasca Leonardo ha evitado que «se repitiesen situaciones de precios disparados como en otras emergencias», según concluye un informe del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que abarca el periodo entre el 18 y 25 de febrero.
El análisis del departamento que encabeza Pablo Bustinduy insiste en que no se han comprobado indicios de superación del límite de la tarifa máxima permitida durante las fluctuaciones del fin de semana.
Los municipios afectados por esta limitación son: Grazalema, Jerez de la Frontera, Ubrique y Vejer de la Frontera, en Cádiz; Nívar, Montefrío, Pinos Puente y Zagra, en Granada; Cazorla y Santisteban del Puerto, en Jaén; así como Benaoján y Ronda, en Málaga, y Burguillos del Cerro y Medellín, en Badajoz.
Con esta decisión, el Gobierno utiliza por primera vez el Real Decreto-ley aprobado el 10 de febrero, que permite declarar una situación de emergencia para la limitación temporal de precios y garantizar el acceso equitativo a bienes y servicios. Este jueves, 26 de febrero, se votará en el Congreso la convalidación de la norma.
Sobre esta votación, el titular de Consumo, Pablo Bustinduy, ha defendido que la medida no beneficia a ningún partido, pero «sí protege a nuestros vecinos y vecinas cuando, y ojalá no vuelva a ocurrir, llega lo inesperado».
Desde el departamento ministerial se ha subrayado que esta medida ha funcionado, garantizando que el acceso a servicios básicos de alojamiento no se haya visto comprometido por los algoritmos de las plataformas digitales ante incrementos súbitos de la demanda en zonas con poblaciones vulnerables o desalojadas.
Además, el Ministerio ha señalado que esta semana no se ha presentado ninguna reclamación formal ni se han notificado incidencias por posibles incumplimientos de la norma, lo que, según la entidad, «constata lo observado en la vigilancia de mercado y apunta al compromiso de los operadores del sector con la estabilidad de los precios durante el periodo de emergencia».
El Gobierno ha actuado basándose en experiencias previas, como las ocurridas tras el accidente de Adamuz, donde se registraron incrementos significativos tanto en servicios de alojamiento como en alternativas de transporte al tren comercializadas a través de canales digitales.
Asimismo, Consumo ha nombrado ejemplos de incrementos de precios no justificados durante situaciones de emergencia: «en el último año se han dado varias situaciones similares, como las denuncias por el aumento del precio de los VTC en el apagón del 28 de abril o las del incremento de precios de los vuelos a Galicia durante la oleada de incendios que sacudieron la comunidad el pasado verano».
Críticas por Parte del Sector Hotelero
A pesar de estos datos ofrecidos por el Ministerio, desde la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) han expresado su desacuerdo con esta medida, considerando que «no refleja la conducta real del sector», al recordar que los establecimientos han actuado históricamente como «espacios de refugios».
En un comunicado de la semana pasada, la patronal defendió que el sector nunca ha aprovechado las emergencias para incrementar precios de forma oportunista, asegurando que «los establecimientos hoteleros españoles han demostrado históricamente un comportamiento ejemplar en contextos críticos».
Además, la entidad ha defendido que las políticas de protección del consumidor deben articularse desde la cooperación con los sectores económicos implicados, evitando transmitir a la opinión pública una imagen que «no se ajusta a la realidad del comportamiento de los establecimientos».
Jorge Marichal, presidente de Cehat, señaló: «No entendemos por qué las limitaciones se han focalizado en el alojamiento, cuando el Real Decreto habla de todos los bienes y servicios. Desde Cehat queremos reiterar nuestro compromiso con la responsabilidad social, la colaboración institucional y la protección de los ciudadanos en situaciones de emergencia. Los hoteleros españoles han sido, son y seguirán siendo espacios de acogida y apoyo cuando la sociedad más lo necesita».







