En el último encuentro, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, propuso a CCOO, UGT, CEOE y Cepyme una subida del SMI del 3,1% para 2026, lo que llevaría el salario a 1.221 euros mensuales por catorce pagas, sin tributación en el IRPF, lo que supone 37 euros más al mes que ahora, con carácter retroactivo una vez se apruebe.
Esta propuesta se alinea con las recomendaciones del Comité de Expertos que asesora al Gobierno sobre el SMI, que sugirió un incremento del 3,1% si esta permanece exenta de tributación o un 4,7% si se aplica la tributación.
Además, para atraer a la CEOE hacia el acuerdo, el Ministerio de Trabajo se comprometió a estudiar “seriamente” reglas de relajación de la Ley de Desindexación en los contratos públicos, una demanda tanto de las organizaciones sindicales como patronales. La CEOE había puesto esta cuestión como condición para apoyar las subidas de SMI de 2025 y 2024, aunque sin éxito.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, reconoció en una entrevista que existe una discrepancia con el Partido Socialista en relación con esta materia. A pesar de ello, Trabajo explorará la posibilidad de un acuerdo con otros ministerios en un esfuerzo por relajar las reglas de desindexación en algunas condiciones laborales, en consonancia con la transposición de la Directiva Europea de Salarios Mínimos.
En la última reunión, los agentes sociales se comprometieron a estudiar la propuesta del Gobierno en sus respectivos órganos de dirección. Todo parece indicar que, si no hay grandes cambios, CCOO y UGT estarán a favor del acuerdo.
Por el contrario, la patronal mantiene una postura cautelosa y no ha adelantado su posición sobre la propuesta del Ejecutivo. Sin embargo, tanto Trabajo como los sindicatos han valorado su actitud “propositiva” en esta negociación, y Pérez Rey se mostró esperanzado de que la CEOE se sume al acuerdo.
Los sindicatos, que propusieron una subida del 7,5% con tributación en el IRPF, consideran que la propuesta del 3,1% sin tributación se sitúa, en todo caso, por encima de la inflación media esperada de 2025, que es del 2,7%. Esto permitiría cubrir el aumento del coste de vida y garantizar el 60% del salario medio neto, tal como se recomienda en la Carta Social Europea.
Por otra parte, fuentes empresariales han indicado que, dependiendo de cómo se trate el tema en la reunión del próximo viernes, la CEOE puede abordar el SMI en su Junta Directiva, que se reunirá el 19 de enero.
Si finalmente la CEOE se adhiere a la propuesta del Gobierno, el SMI para 2026 podría incrementar el doble que la propuesta actual de la patronal, que defiende un aumento del 1,5%, llevando el salario mínimo a 1.202 euros brutos al mes.
Reglas de absorción y compensación
La intención del Ministerio de Trabajo es aprobar la subida del SMI por separado, pero como parte de un acuerdo global, junto con la reforma de las reglas de absorción, para transponer la directiva europea de salarios mínimos al ordenamiento jurídico español.
Sin embargo, la reforma se presenta complicada, ya que mientras Trabajo y los sindicatos han manifestado su deseo de avanzar en esta área, la CEOE se opone. Pepe Álvarez, secretario general de UGT, ha afirmado que las organizaciones sindicales no renunciarán a discutir esta reforma y que debe ser presentada al Consejo de Ministros el mismo día en que se apruebe el monto del SMI para 2026.
El SMI continuará sin tributar
Se ha confirmado que el SMI de este año no tributarán, ya que ha habido consenso entre el Ministerio de Trabajo y Hacienda, quien es la entidad competente en esta materia, para que la subida permanezca nuevamente exenta, según lo declaró el secretario de Estado de Trabajo.
El Ministerio de Hacienda expresó su apertura a examinar la actualización de la deducción en el IRPF para adaptarla a la nueva subida, aunque para el secretario general de UGT, esta medida no es suficiente y la calificó de “parche”.
Últimas subidas del SMI, pactadas solo con sindicatos
Actualmente, el SMI se ha mantenido en la misma cifra con la que finalizó 2025, es decir, 1.184 euros al mes por catorce pagas. El Gobierno aprobó en febrero de 2025, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2025, un aumento del 4,4%, elevando el SMI a 1.184 euros mensuales, que representa 50 euros más que el monto fijado para 2024.
Este incremento fue consecuencia de un acuerdo alcanzado entre Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT, al que los empresarios no se adhirieron. Así, la subida de 2025 se pactó únicamente con los sindicatos por quinto año consecutivo. La última vez que CEOE y Cepyme respaldaron un aumento del SMI fue en 2020, cuando el salario mínimo subió de 900 a 950 euros mensuales.
Aunque Trabajo no está obligado a negociar el incremento del SMI, generalmente se busca llegar a un acuerdo con sindicatos y empresarios.







