El 10 de octubre de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con imponer un aumento «masivo» de aranceles a los productos chinos que ingresan a EEUU. Esta advertencia surge en respuesta a las recientes acciones de Pekín, incluyendo un incremento en los controles a la exportación de tierras raras, que Trump ha calificado de «muy hostiles». Este giro en las relaciones ha hecho que se cuestione la realización de su próxima reunión con el presidente chino, Xi Jinping.
A través de la red TruthSocial, Trump expresó su desconcierto al afirmar que «¡están sucediendo cosas muy extrañas en China!», refiriéndose a la intención del gigante asiático de imponer controles de exportación no solo a elementos de producción relacionados con tierras raras, sino también a casi cualquier otra cosa que se pueda imaginar, sin importar si se fabrica en China.
Trump ha alegado que Pekín ha estado enviando cartas a países de todo el mundo para detallar los elementos afectados, lo que, según él, congestiona los mercados y complica la vida de prácticamente todos los países, especialmente para China. «Otros países se han puesto en contacto con nosotros, indignados por esta gran hostilidad comercial, que surgió de la nada», destacó Trump, subrayando que la relación entre EEUU y China había sido «muy buena» en los últimos seis meses, lo que hace que esta decisión comercial sea «aún más sorprendente».
El presidente estadounidense añadió que «no se debe permitir que China mantenga al mundo ‘cautivo’, pero ese parece haber sido su plan desde hace tiempo». Esta afirmación se refiere a las maniobras de Pekín relacionadas con las tierras raras y otros elementos que China supuestamente ha acumulado, creando un monopolio que Trump considera «una maniobra bastante siniestra y hostil, como mínimo».
En este sentido, Trump aseguró que Estados Unidos también tiene «posiciones de monopolio» mucho más sólidas que las de China, destacando que no había optado por utilizarlas hasta ahora. «Dependiendo de lo que diga China sobre la ‘orden’ hostil que acaba de imponer, me veré obligado a contrarrestar su acción. Por cada elemento que ellos han podido monopolizar, nosotros tenemos dos», afirmó.
El presidente estadounidense lamentó no haber llegado a esta situación, pero señaló que, tal vez, ha llegado el momento de tomar medidas más drásticas, incluyendo un «aumento masivo de aranceles» a los productos chinos, aunque también hay «muchas otras contramedidas» que se están considerando seriamente. “Aunque potencialmente doloroso, será algo muy positivo para Estados Unidos”, defendió.
Por otro lado, Trump también mencionó que, a pesar de tener previsto reunirse con Xi Jinping en dos semanas durante la cumbre de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, «ahora parece que no hay motivo para hacerlo».







