Estados Unidos ha anunciado la implementación de un arancel adicional del 40% sobre los productos que procedan de Brasil, elevando el total arancelario al 50%. Esta medida busca «enfrentar las recientes políticas» del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, en especial el procesamiento «por motivos políticos» del expresidente brasileño, Jair Bolsonaro.
Reacción a las políticas brasileñas
La decisión es una reacción a las políticas gubernamentales brasileñas que, según argumenta la Casa Blanca en un comunicado, constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional, la política exterior y la economía de los Estados Unidos.
Amenazas de Donald Trump
El presidente estadounidense, Donald Trump, había amenazado el pasado 9 de julio con incrementar los aranceles hasta el 50% a las importaciones brasileñas, una medida que debía entrar en vigor el viernes 1 de agosto.
Emergencia nacional
En la orden ejecutiva firmada por Trump también se declara una nueva emergencia nacional para establecer este arancel, debido al perjuicio que sufren las empresas estadounidenses, los derechos de libertad de expresión de los ciudadanos de EE.UU. y la economía por las acciones procedentes de Brasil.
Abusos de derechos humanos
Respecto al juicio de Bolsonaro, la Casa Blanca considera que «la persecución, la intimidación, el acoso, la censura y el procesamiento por motivos políticos» por parte del Gobierno de Brasil del expresidente brasileño y de miles de sus partidarios constituyen graves abusos de los derechos humanos que han socavado el Estado de derecho en Brasil.
Esperanzas del Gobierno brasileño
El Gobierno brasileño mantenía la esperanza de aliviar la carga arancelaria tras semanas de negociaciones y había asegurado que existían «señales» de apertura al diálogo con Estados Unidos. En una entrevista con CNN Brasil, el ministro de Finanzas, Fernando Haddad, sostuvo que los «canales están empezando a desbloquearse».
Sanciones contra el juez Moraes
Debido al procesamiento de Bolsonaro, acusado de intentar un golpe de Estado, la Administración de Trump anunció el 18 de julio la revocación de las visas pertenecientes al juez Alexandre de Moraes, encargado del proceso judicial, y a sus familiares. Este miércoles, la Casa Blanca impuso sanciones contra Moraes por haber «utilizado su cargo para autorizar detenciones arbitrarias previas al juicio y suprimir la libertad de expresión».







