MADRID, 24 Oct. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado en las últimas horas de este jueves el fin de toda negociación comercial con Canadá. Esta decisión se produce a raíz de un anuncio con imágenes del expresidente Ronald Reagan que se oponía a la imposición de aranceles, el cual fue publicado por el gobierno de la provincia de Ontario. Sin embargo, Trump ha atribuido esta acción al Ejecutivo canadiense, denunciando que «Canadá utilizó fraudulentamente un anuncio falso en el que Ronald Reagan hablaba negativamente sobre los aranceles».
En una publicación a través de su red social, Truth Social, Trump afirmó que dicho anuncio se realizó «solamente para interferir en la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos y otros tribunales». La pieza propagandística, de la que Trump aseguraba que costó 75 millones de dólares (64,6 millones de euros), ha sido calificada por el presidente estadounidense como «un comportamiento atroz» y fue motivo suficiente para «dar por terminadas todas las negociaciones comerciales con Canadá».
El dirigente republicano ha enfatizado que «los aranceles son muy importantes para la seguridad nacional y la economía de Estados Unidos». Esta opinión se encuentra respaldada por un comunicado emitido por la Fundación e Instituto Presidencial Ronald Reagan, donde se denuncia que el citado anuncio «tergiversa el discurso radial presidencial» sobre el comercio libre, emitido el 25 de abril de 1987.
La Fundación, que difundió su crítica a través de la red social X, reclamó que «el Gobierno de Ontario no solicitó ni recibió permiso para usar ni editar los comentarios» realizados por Reagan y afirmó que «está evaluando sus opciones legales». El anuncio, que fue difundido por el primer ministro de Ontario, Doug Ford, el 16 de octubre, presentaba a trabajadores, familias y paisajes canadienses, con una voz en off que criticaba los aranceles, la cual al final se revela como la de Reagan.
ONTARIO REORDENÓ UN DISCURSO DE REAGAN
Aunque las frases pronunciadas en el spot publicitario de Ontario siguen a menudo un orden diferente al que utilizó Reagan en 1987 —en un conflicto con Japón sobre los aranceles de semiconductores—, la recomposición del anuncio no llega a eliminar ninguna oración del original. Se limita a la reordenación de algunos segmentos y oraciones subordinadas, según han podido cotejar los expertos a partir de los archivos.
Reagan menciona que «los aranceles altos conducen inevitablemente a represalias por parte de países extranjeros y al desencadenamiento de feroces guerras comerciales». Esta afirmación se sigue en el anuncio de Ontario con que «entonces ocurre lo peor: los mercados se contraen y colapsan, las empresas y las industrias cierran y millones de personas pierden sus empleos», frase que también está presente en el original.
En el discurso de 1987, Reagan añade: «El resultado son aranceles cada vez mayores, barreras comerciales cada vez más altas y una competencia cada vez menor. Debido a los precios artificialmente elevados que subvencionan la ineficiencia y la mala gestión, la gente deja de comprar».
El anuncio, que incluye más fragmentos de esta naturaleza, fue publicado tras el anuncio de la empresa Stellantis sobre el traslado de parte de su producción desde Canadá a Estados Unidos, una decisión que tanto el Gobierno canadiense como el principal sindicato del país, Unifor, atribuyeron a la política arancelaria de Trump.
Apenas una semana antes, Trump y el primer ministro canadiense, Mark Carney, destacaban en Washington su buena sintonía. «Estamos trabajando en fórmulas para solucionarlo y creo que lo conseguiremos», declaró en esa ocasión el inquilino de la Casa Blanca.







