La presidenta y consejera delegada de Vueling, Carolina Martinoli, ha anunciado este miércoles que la aerolínea prevé invertir 5.000 millones de euros hasta 2030 con el fin de alcanzar los 60 millones de pasajeros anuales en 2035, frente a los 40 millones actuales.
En un acto clausurado por el conseller de Empresa de la Generalitat, Miquel Sàmper, Martinoli ha añadido que esta inversión contempla comprar nueva flota y proyectos de innovación, transición y experiencia del cliente. Además, recordó que el grupo IAG anunció en agosto que Vueling recibirá 50 nuevos aviones Boeing para modernizar la flota, que llegarán a partir de octubre y durante seis años.
Contribución al PIB catalán
«Al menos la mitad de esta inversión» se hará en Barcelona, y se prevé que en 2035 la contribución de la aerolínea al PIB catalán sea de 10.500 millones de euros, lo que representa un 57% más que ahora, y que alcance los 17.000 millones en el conjunto de España, un 65% más que en la actualidad.
La presidenta de la empresa ha asegurado que el foco de la aerolínea es la base en Barcelona, así como el mercado doméstico de España y la conexión de España con el resto de Europa.
Nuevos aviones
Martinoli ha afirmado que el cambio de flota es «fundamental» para alcanzar los objetivos, y que su finalización dependerá de que la aerolínea alcance los resultados económicos y operativos a los que se ha comprometido con el grupo IAG.
La nueva flota será «más eficiente y sostenible», además de ser más homogénea y consistente, dado que la actual cuenta con hasta 50 variantes, lo que la hace más compleja. También señaló que, al ser más moderna, ofrecerá nuevas oportunidades, como el uso a bordo de los aviones de Internet a través de la red Starlink.
Los nuevos aviones serán una de las bases para el aumento de pasajeros, junto a la ampliación del Aeropuerto de Barcelona, ya que los actuales tienen entre 180 y 186 asientos, mientras que los nuevos tendrán entre 190 y 224 asientos.
Agradecimiento al Gobierno
El conseller Sàmper ha agradecido la apuesta de Vueling por desarrollar su línea de trabajo en Barcelona y en Cataluña. Desea que «Cataluña sea capaz de hacer que la relación entre Vueling, Barcelona y Cataluña continúe yendo bien», subrayando la necesidad de crear el ecosistema adecuado para que la aerolínea mantenga su base en la ciudad.
Sàmper ha añadido que la voluntad del Gobierno es mantener un buen rumbo económico, lo que requiere infraestructuras que garanticen la conectividad, «fundamental» para el desarrollo de la región.







