MADRID, 27 Nov. – La firma de inversión británica Zegona, propietaria de Vodafone España, retribuirá a sus accionistas con un total de 1.600 millones de euros y reducirá su deuda en 200 millones de euros. Esto implica una asignación de capital total de 1.800 millones de euros, fondos obtenidos de la venta parcial de sus ‘fibercos’ con Telefónica y MasOrange.
Distribución de los 1.600 millones de euros
De los 1.600 millones de euros destinados a retribuir a los accionistas, se dividirán en 1.400 millones de euros como dividendo extraordinario —de 1,62 libras (1,85 euros) por título— y 200 millones de euros adicionales para un programa de recompra de acciones, según ha detallado Zegona en un comunicado enviado a la Bolsa de Londres.
Dentro del dividendo extraordinario, una partida de 975 millones de euros —900 millones de suma principal y 75 millones de intereses— será destinada a pagar el préstamo al grupo Vodafone con el que Zegona financió la compra de su negocio en España el año pasado, una operación valorada en 5.000 millones de euros.
Detalles del acuerdo y liquidación de acciones
Los términos del acuerdo incluían 4.100 millones de euros en efectivo y hasta 900 millones de euros en acciones preferentes reembolsables. Estas deben ser pagadas, a más tardar, seis años después del cierre de la operación, sellada a finales de mayo de 2024.
La liquidación de la financiación de Vodafone permitirá cancelar 523 millones de acciones ordinarias de Zegona en poder de EJLSHM, lo que reducirá el número de acciones ordinarias de Zegona en circulación en un 69%, pasando de 759 millones a 236 millones.
Origen de los fondos y transacciones de fibra
Los 1.800 millones de euros destinados al dividendo extraordinario (1.400 millones de euros), la reducción de deuda (200 millones de euros) y el programa de recompra de acciones (200 millones de euros) provienen de los fondos obtenidos de la monetización de sus ‘fibercos’ con Telefónica y MasOrange.
En particular, esta semana Vodafone España y Telefónica cerraron la venta del 40% de su ‘joint venture’ de fibra, denominada FiberPass, a Axa Investment Managers, por un importe total de 500 millones de euros. Vodafone España retendrá el 5% de FiberPass tras vender un 32% de la compañía por 400 millones de euros, mientras que Telefónica vendió una participación del 8% por 100 millones de euros.
Además, Vodafone España tiene otra ‘fiberco’ similar con MasOrange, llamada PremiumFiber, de la que posee un 17% y con la cual logró ingresar 1.400 millones de euros tras vender parte de su participación inicial en la empresa al fondo soberano de Singapur (GIC), que ostenta un 25% de esta ‘joint venture’.
Compromisos y expectativas futuras
En cuanto a la reducción de la deuda, la empresa ha señalado que su apalancamiento actual está alrededor de 3.400 millones de euros. Esta reducción refuerza el compromiso de Zegona con su objetivo de apalancamiento de una ratio de 1,5-2 veces.
La reducción de la deuda de 200 millones de euros también acelerará la rebaja de los costes anuales totales por intereses, que se han disminuido de 294 millones de euros al momento de la adquisición de Vodafone a 235 millones de euros gracias a recientes refinanciaciones.
Zegona ha indicado que todas estas medidas serán sometidas al escrutinio de los accionistas en una junta general que se convocará «próximamente». Además, están ligadas a la finalización de las mencionadas transacciones en las ‘fibercos’. La firma prevé completar la inversión de GIC en PremiumFiber a finales de este año y la inversión de AXA en FiberPass a finales del primer trimestre de 2026.
El consejero delegado y presidente de Zegona, Eamonn O’Hare, ha destacado que el anuncio marca un «hito importante» en la transformación de Vodafone España y de Zegona. En tan solo 18 meses desde la adquisición de Vodafone, han cumplido con todos los elementos clave de su estrategia, impulsando el progreso operativo y logrando ingresar 1.800 millones de euros.
O’Hare concluyó que la propuesta de asignación de capital anunciada está diseñada para beneficiar a los accionistas y simplificar la estructura de capital, al mismo tiempo que satisface las necesidades del negocio y ofrece un balance general alineado con sus objetivos. «Me complace especialmente que el dividendo extraordinario nos permita recompensar a nuestros accionistas devolviéndoles su inversión inicial de capital más un pequeño interés adicional», agregó.







