MADRID, 27 de julio de 2025 – Según un análisis realizado por Oxford Economics en la última edición del International Business Report (IBR), elaborado por Grant Thornton, España se posiciona como el país más optimista de Europa y Oriente Medio frente a la guerra arancelaria. Este informe mide las expectativas y preocupaciones de las empresas del ‘middle-market’, tanto a nivel nacional como global.
El documento indica que el optimismo en Europa y Oriente Medio se mantiene «sin cambios» en el último trimestre, con España destacándose con un 67% de optimismo, mientras que la región de Asia-Pacífico experimenta una caída de seis puntos básicos en dicho sentimiento.
Este resultado se ve influenciado por la amenaza del expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles de hasta el 50% a países de esa región, como Camboya, Laos y Vietnam. En este contexto de inestabilidad global, las empresas españolas están mirando hacia el interior de sus fronteras en busca de oportunidades.
Por segundo trimestre consecutivo, los líderes del ‘middle-market’ en España consideran que este es el país que ofrece mayores oportunidades de mercado, una tendencia que se repite en el resto de Europa y Asia. Sin embargo, a nivel global, la inestabilidad pesa más que las oportunidades potenciales que ofrecen los mercados nacionales. De hecho, el último informe internacional refleja una nueva caída del optimismo global entre los empresarios del ‘middle-market’, que ha disminuido cinco puntos porcentuales desde finales de 2024. Aun así, un 71% de los líderes de empresas medianas se muestran optimistas respecto a la evolución de la economía a corto plazo, aunque los resultados reflejan las áreas geográficas más afectadas por la guerra arancelaria.
Grant Thornton también ha señalado que las políticas proteccionistas promovidas en los últimos meses tendrán un «impacto directo sobre el comercio global y pueden llevar a la economía al borde de la recesión». Este análisis plantea varios escenarios respecto al impacto total de la guerra arancelaria en la economía. En el peor de los casos, se prevé que la economía global se acerque a un «descenso del crecimiento», sin recuperar el ritmo de crecimiento del primer trimestre hasta 2028. La proyección más optimista, por el contrario, sugiere un crecimiento económico global cercano al 2% y limita el impacto de la incertidumbre al año siguiente.
Las previsiones de crecimiento económico están condicionadas por la nueva batería de aranceles, y, según Oxford Economics, regiones como Norteamérica y Asia-Pacífico podrían verse «muy afectadas» por el desarrollo de la guerra comercial. En contraste, otras zonas, como la Eurozona, el Norte de África o el Golfo Pérsico, tendrán un impacto «mucho más limitado».
El impacto de la guerra arancelaria ya se está sintiendo en la economía de Estados Unidos. Durante los primeros tres meses del año, el Producto Interior Bruto (PIB) de la potencia estadounidense experimentó una contracción del 0,1% en comparación con el último trimestre de 2024 y del 0,5% en relación con el mismo trimestre de 2024, según la última estimación de la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio.
El International Business Report de Grant Thornton también destaca cómo la guerra comercial afecta las expectativas de exportación de las empresas del ‘middle-market’, especialmente en ciertas regiones como Asia-Pacífico. En el último trimestre, el porcentaje de empresarios de esta área que planean incrementar sus exportaciones se desplomó nueve puntos porcentuales hasta el 42%. En contraste, este indicador se mantiene «estable» en Norteamérica (59%) e incluso creció dos puntos porcentuales en la Eurozona, alcanzando el 45%.







