Bruselas, 28 de agosto de 2025 – La Comisión Europea ha cedido este jueves a la exigencia de la Casa Blanca de rebajar aranceles a productos agrarios y pesqueros procedentes de Estados Unidos. El objetivo de esta medida es garantizar, a cambio, una reducción de los recargos a la industria europea de la automoción, sector considerado «vital».
Acuerdo arancelario y condiciones establecidas
El acuerdo arancelario suscrito el pasado 21 de agosto por ambos socios planteaba un arancel general del 15% a las exportaciones estadounidenses, el cual se aplicaría también a sectores como el farmacéutico y los semiconductores. Sin embargo, en el caso de los recargos a vehículos, Washington condicionó esta reducción a un mejor acceso a productos agrarios y alimentos estadounidenses en el mercado comunitario.
Propuestas de Bruselas
En base a esta condición, la Comisión Europea ha propuesto eliminar los aranceles sobre los productos industriales estadounidenses y otorgar acceso preferencial al mercado para una gama de productos del mar y productos agrarios no sensibles provenientes de Estados Unidos. Además, se propone prolongar la exención arancelaria de la langosta, que ahora incluiría la langosta procesada.
Impacto económico y aprobación necesaria
Bruselas busca que el sector del automóvil quede también bajo el paraguas del 15% de aranceles con efecto retroactivo desde el 1 de agosto. Sin embargo, estas propuestas deben obtener la aprobación del Consejo y del Parlamento Europeo antes de que las reducciones arancelarias de la UE puedan entrar en vigor.
El Ejecutivo comunitario espera que estas reducciones arancelarias, del 27,5% al 15%, sean efectivas a partir del primer día del mes en que se presenten las propuestas legislativas de la UE, es decir, el 1 de agosto de 2025. Esta medida podría ahorrar a los fabricantes de automóviles más de 500 millones de euros en aranceles que de otro modo habrían pagado por las exportaciones en un solo mes.
Compromisos por parte de Estados Unidos
Estados Unidos también se comprometió a aplicar aranceles nulos o casi nulos a ciertas categorías de productos, para los cuales solo se aplicará el arancel de nación más favorecida. A partir del 1 de septiembre, esta medida abarcará recursos naturales no disponibles como el corcho, todas las aeronaves y sus componentes, los productos farmacéuticos genéricos y sus ingredientes, así como los precursores químicos.







