El Pleno del Congreso ha derogado este martes el decreto diseñado para reforzar el sistema eléctrico y prevenir apagones, como el que tuvo lugar el pasado 28 de abril. La decisión fue tomada por una mayoría compuesta por el Partido Popular (PP), Vox, Unión del Pueblo Navarro (UPN) y tres socios de investidura: Podemos, BNG y Junts, además del diputado de Chunta Aragonesista (CHA), Jorge Pueyo. El resultado de la votación fue de 183 votos en contra, 165 a favor y ninguna abstención.
El apagón de abril dejó a la Península Ibérica sin luz y llevó al Gobierno a comprometerse a realizar un informe para evaluar sus causas y tomar medidas que eviten futuras incidencias. Tras casi dos meses de análisis, el Ejecutivo concluyó que este incidente fue provocado por un problema multifactorial que generó una escalada de sobretensión, la cual ni las empresas eléctricas ni la Red Eléctrica pudieron controlar. En respuesta, se presentó el decreto que incluía, entre otros puntos, el refuerzo de la supervisión del sector eléctrico, una reducción del 80 % de los peajes a la industria electrointensiva y la facilitación de la conexión de nuevas instalaciones de generación y consumo.
Sin embargo, las propuestas contenidas en el decreto no lograron convencer a la mayoría de los parlamentarios. Las fuerzas de izquierda, como Podemos y BNG, argumentaron que el texto favorecía los intereses del «oligopolio» eléctrico. Por su parte, PP y Vox criticaron al Gobierno, sosteniendo que el apagón de abril se debió a su inacción y que, antes de implementar cualquier medida, deberían producirse dimisiones.
El diputado Jorge Pueyo justificó su voto en contra señalando que el decreto permitido a las compañías energéticas la instalación de proyectos de energías renovables que podrían perjudicar a los pequeños municipios rurales. También denunció que, con la ley, se estaban limitando o eliminando evaluaciones ambientales para nuevos tipos de proyectos, contraviniendo el principio de precaución. “Hemos visto que muchos proyectos se han paralizado debido a las reivindicaciones de la población que, aunque apoya las energías renovables, se opone a la manera en que se están implementando. Con este real decreto, los hitos administrativos han cambiado para que no decaigan”, expresó Pueyo. Aunque reconoció que algunas medidas eran positivas, como el fomento del autoconsumo, subrayó que el texto seguía perpetuando un modelo que prioriza los intereses empresariales por encima de las necesidades de las personas y los territorios.
Tras la votación, Mónica García destacó la importancia de apoyar políticas progresistas en esta legislatura y expresó su asombro ante la postura de Podemos en ciertas votaciones, como su rechazo al decreto antiapagones. «Me sorprende no ver a Podemos respaldando políticas que favorecen el progreso, haciendo un flaco favor al espectro progresista», comentó García, quien espera que en el futuro el partido reflexione y evite alinearse con la derecha.
Esta es la cuarta vez que el Pleno del Congreso deroga un decreto ley del Gobierno de coalición en lo que va de legislatura. La primera se produjo el 10 de enero de 2024, cuando se rechazó un decreto del Ministerio de Yolanda Díaz que contemplaba una reforma del subsidio por desempleo. Otra fecha significativa en el calendario de derrotas del Ejecutivo de Pedro Sánchez fue el 22 de enero de 2025, cuando la Cámara tumbo otros dos decretos leyes, uno relacionado con un gravamen al sector energético y otro que incluía medidas de revalorización de pensiones y la prohibición del corte de suministros básicos a personas vulnerables, entre otros aspectos.







