El coste de los alimentos repuntó el pasado mes de julio hasta su nivel más alto desde febrero de 2023, alcanzando un promedio de 130,1 puntos, según el índice elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Esta cifra representa un incremento del 1,6% respecto al mes anterior y un 7,6% más en comparación con julio de 2024.
A pesar de este aumento, el coste de los alimentos todavía se sitúa un 18,8% por debajo del récord alcanzado en marzo de 2022, cuando el índice de la FAO llegó a los 160,2 puntos tras la invasión de Ucrania.
Factores detrás del aumento de precios
El repunte en julio se debió principalmente a un encarecimiento del 7,1% en el precio de los aceites vegetales, cuyo subíndice alcanzó los 166,8 puntos, el nivel más alto en tres años. Este incremento fue impulsado por el alza en las cotizaciones de los aceites de palma, soja y girasol, que compensaron la caída de los precios del aceite de colza.
En cuanto al mercado de cereales, los precios se situaron en un promedio de 106,5 puntos en julio, lo que representa un descenso del 0,8% con respecto a junio y un 3,8% menos que en julio de 2024. Este comportamiento se debió al aumento del precio de la cebada y el maíz destinados a la exportación, mientras que el sorgo y el trigo presentaron caídas en sus precios.
Variaciones en otros alimentos
El índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz cayó un 1,8% en julio de 2025, afectado por la abundancia en los suministros de exportación y la débil demanda de importaciones.
En relación con la carne, el índice de precios se ubicó en 127,3 puntos, evidenciando un aumento mensual del 1,2% y del 6% respecto al año anterior, marcando un nuevo máximo histórico. Por otro lado, el índice de productos lácteos descendió a 155,3 puntos, lo que representa una ligera disminución del 0,1% respecto a junio, pero un incremento del 21,5% en comparación con julio de 2024.
Finalmente, el índice de precios del azúcar se situó en un promedio de 103,3 puntos en julio, lo que implica un descenso del 0,2% respecto a junio, ahondando en su quinto mes de descenso consecutivo y situando al índice un 13,5% por debajo de su nivel en el mismo mes del año pasado.

– Jesús Hellín – Archivo







