Vodafone España, bajo la dirección del fondo británico Zegona desde el 1 de junio de 2024, reportó un resultado bruto de explotación después de arrendamientos (Ebitdaal) de 1.249 millones de euros en su último ejercicio fiscal, que finalizó el 31 de marzo, lo que representa una mejora del 2,8 % en comparación con el año anterior. Simultáneamente, la compañía elevó su flujo de caja operativo en un 54,7 %, alcanzando 625 millones de euros, a pesar de haber registrado unas pérdidas de 82,12 millones de euros.
Los ingresos de Vodafone España se situaron en 3.629 millones de euros, lo que representa una caída del 5,64 % respecto a los 3.846 millones de euros reportados en el ejercicio fiscal anterior, cuando la filial aún formaba parte del grupo Vodafone y no estaba bajo el control de Zegona. La teleco enfatizó que la disminución en la facturación se debe a su salida del perímetro del grupo Vodafone y a cambios contables vinculados a la nueva estructura organizativa.
El margen de Ebitdaal sobre la facturación cerró el último año fiscal en el 34,41 %, mejorando casi tres puntos porcentuales respecto al 31,59 % del ejercicio anterior. La nueva gestión impulsada por Zegona ha puesto en marcha un ambicioso plan de transformación basado en tres pilares: una organización más ágil, un enfoque comercial reforzado y una estricta disciplina financiera. La empresa destacó que este nuevo modelo de gestión ha permitido revertir las dinámicas negativas del pasado y recuperar el crecimiento rentable.
Las cuentas presentadas por Vodafone también incluyen datos del primer trimestre del ejercicio fiscal actual, que abarca el periodo del 1 de abril al 30 de junio de 2025. En este periodo, Vodafone España reportó ingresos de 895 millones de euros, lo que representa una disminución interanual del 2,29 %. Sin embargo, el resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 442 millones de euros, con un incremento del 7,02 %, mientras que el Ebitdaal se situó en 316 millones de euros, con un crecimiento del 5,68 %. El flujo de caja operativo fue de 201 millones de euros, aumentando un 42,55 %. En términos de márgenes, Vodafone España obtuvo un margen de Ebitda sobre ingresos del 49,38 % y un margen de Ebitdaal del 35,3 %.
Desde que Zegona asumió el control, la base de clientes de Vodafone en el segmento de la banda ancha ha crecido en 36.000 altas netas. En el negocio móvil de contrato, la compañía sumó 65.000 nuevas líneas. Solo en el primer trimestre fiscal de 2026, de abril a junio de 2025, se registraron 7.000 altas netas en banda ancha fija y 39.000 en móvil.
Vodafone ha atribuido esta recuperación a una inversión decidida en la propuesta de valor al cliente, enfocándose en mejorar la competitividad comercial, acelerar las ventas y mejorar la retención de clientes. Las iniciativas incluyen un rediseño completo del portafolio, el relanzamiento de Lowi, campañas publicitarias más efectivas y una reorganización de los canales de venta, además de diversificar los puntos de contacto comerciales y reducir la dependencia de ofertas promocionales.
Asimismo, la gestión del consejero delegado de Vodafone España, José Miguel García, ha sido destacada por su enfoque en la eficiencia, sistematización y profesionalización de los procesos para reducir los tiempos de respuesta, mejorar la calidad del servicio y la atención al cliente. Según los últimos datos de la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones y Servicios Digitales (OAUT), las reclamaciones oficiales de los clientes han disminuido a la mitad en menos de un año.
La mejora en la experiencia del cliente ha impactado positivamente en la fidelización, evidenciada por una notable disminución del ‘churn’, la tasa de abandono de clientes. Vodafone ha implementado alrededor de 400 medidas de eficiencia en el último año fiscal y otras 300 en el actual, lo que ha contribuido a estabilizar el negocio y recuperar el crecimiento comercial.







