MADRID, 25 de julio. El Ibex 35 ha cerrado la semana con una revalorización del 1,77%, alcanzando los 14.237,3 puntos. Este crecimiento se produce en un contexto marcado por la presentación de resultados corporativos tanto a nivel nacional como internacional, mientras los principales índices del Viejo Continente se encuentran a la espera de la resolución de las negociaciones comerciales entre la Unión Europea y Estados Unidos.
A pesar de un ligero descenso del 0,13% en la sesión del viernes, el selectivo español logra retomar el crecimiento semanal, sumando una revalorización acumulada del 22,8% en lo que va del año. Los inversores comienzan a centrar su atención en la próxima semana, que estará marcada por las negociaciones comerciales entre la UE y EE. UU., ya que el próximo viernes 1 de agosto es la fecha límite establecida por el presidente Donald Trump para cerrar un acuerdo.
El presidente estadounidense ha declarado este viernes que la UE cuenta con una «oportunidad muy buena» para alcanzar un acuerdo comercial, el cual podría implicar la instauración de un arancel generalizado del 15%.
En este contexto, el analista de mercados Manuel Pinto ha destacado que los bancos han vuelto a ser los protagonistas del Ibex 35, gracias a las positivas cifras presentadas en los últimos días, que les han permitido salir de la fase de consolidación en la que se encontraban. Uno de los bancos que ha brillado es Sabadell, que ha mostrado una gran fortaleza y ha reforzado la idea de que puede generar más rentabilidad para sus accionistas como entidad independiente que si estuviera integrada en BBVA.
En contraste, las ‘utilities’, especialmente Iberdrola, han sufrido un fuerte descenso tras publicar resultados del segundo trimestre que indican una caída de ingresos, atribuida en gran parte a la bajada de precios de la electricidad en varias de sus áreas de operación. A esto se suma el rechazo del Congreso al decreto ‘antiapagones’, que también ha impactado negativamente en las empresas energéticas.
En cuanto a la agenda macroeconómica nacional, el dato más destacado ha sido la disminución del paro, que bajó en 236.100 personas en el segundo trimestre, lo que representa un descenso del 8,47% intertrimestral. Al mismo tiempo, la ocupación ha aumentado en 503.300 personas, lo que equivale a un incremento del 2,3%, superando, por primera vez, la cifra de 22 millones de ocupados en España.
En Europa, la atención esta semana se ha centrado en la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener los tipos de interés sin cambios, algo que no sucedía desde hace más de un año, mientras espera obtener una visión más clara sobre la situación económica en el futuro cercano.
Respecto a los desempeños bursátiles, durante la última jornada de la semana, los valores que mejor se comportaron fueron Solaria (+2,2%), Acciona (+1,71%), Grifols (+0,9%), Repsol (+0,89%), Inditex (+0,81%), Iberdrola (+0,62%) y Naturgy (+0,44%). Por otro lado, los peores resultados fueron para Colonial (-3,78%), Cellnex (-2,99%), Rovi (-2,8%), Indra (-2,58%), Bankinter (-1,82%) y Mapfre (-1,55%).
En el ámbito internacional, el desempeño semanal de las principales Bolsas europeas ha sido dispar. Fráncfort ha registrado una caída del 0,23%, mientras que Londres ha experimentado un aumento del 1,4%, Milán ha crecido un 1,02% y París ha avanzado un 0,15%. En Wall Street, se espera que la semana cierre con un incremento de alrededor del 1%. Hasta el momento, el 83% de las empresas del S&P 500 han superado las expectativas de beneficios, lo que ha llevado al índice a alcanzar su décimo récord en 19 días hábiles, impulsado por el optimismo sobre la inteligencia artificial en empresas como Nvidia.
Finalmente, en los mercados de materias primas, el barril de crudo Brent, referencia en Europa, ha caído casi un 1,3% durante la semana, estableciéndose en 68,6 dólares. Por su parte, el WTI de Texas ha disminuido alrededor del 2%, cotizando en 66,26 dólares. En el ámbito cambiario, el euro se ha apreciado un 0,6% esta semana frente al dólar, ubicándose en 1,172 dólares, mientras que el rendimiento del bono español a diez años ha cerrado en 3,368%.







